miércoles 4 de noviembre de 2009

La historia



Nunca fui buen estudiante, no me avergüenza decirlo, me gusta leer y estudiar por placer, no para evaluaciones de conocimiento.

Dos libros abrieron el apetito por la lectura y por coincidencia (la vida está llena de ellas) los dos fueron para evaluación escolar: El Ahogado de un escritor nacional, Tristan solarte; y El viejo y el mar de Hemingway, ese año fue mi nacimiento en las letras y el gusto por la lectura.

Pero hubo otra materia, otro tipo de lectura que me gustó y que mantengo como un gusto excéntrico: La historia. Mientras a otros les aburre la historia por sus detalles, fechas y datos, a mi me gusta, sobre todo la historia de mi país.

Hay un hecho significativo en este gusto y es que me proporciona una extraña y real sensación de olvido; me meto tanto en las páginas y en los datos, fechas y detalles que me proporcionan distracción total y me proyecto en esos momentos vividos por otros.

Hace algún tiempo en una de mis visitas a la biblioteca nacional, descubrí un libro que trata sobre la construcción del Canal de Panamá, lleno de detalles, fechas, datos y sobre todo lleno de impresiones de viajeros de la época, y eso me transporta. Un libro difícil de conseguir pero pude comprarlo de segunda mano a un dependiente de una librería, así que lo tengo en la casa, no es necesario ir a la biblioteca.

Ayer leí para olvidar...y lo voy a lograr, viviendo a ratos entre detalles histórico y viviendo mi “vida real”.

En algún momento olvidaré y lograré el equilibrio nuevamente, aunque me cueste todo un siglo de historia.

Salud.

PD: Se me olvidad!! el libro se llama “La Tierra Dividida” de Mark Gerstle.
PD2: Aunque éste sea el último dolor que ellla me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escriba. Pablo Neruda

lunes 26 de octubre de 2009

Felices horas.


Hay días en que todo el peso de la vida te llega.

Hace poco escribí en un blog amigo que mi vida era actuación; a veces tengo actuaciones magistrales, a veces no tanto.

En esos días en que el peso te llega son los días en que salgo de escena, cuando el público no te ve, cuando te enfrentas a ti mismo, cuando a solas contigo frente al espejo ves el rostro de un extraño y te preguntas el sentido de todo.

Esos días a pesar de tener un aire triste y abrumador son mis favoritos: Soy yo.

En algún momento de mi actuada vida leí esta frase de Pablo Neruda:

“Algún día en cualquiera parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.”

Esas son las más felices de mis horas, horas en que estoy contigo UKW.

miércoles 14 de octubre de 2009

Condenado a ser libre.


“Vivir atormentado del sentido creo que esa es la carga más pesada”, el sentido de la vida, pero esto sería como volver al cuestionamiento sobre el porqué de la existencia del ser humano, no soy tan pretensioso como para cuestionarme este concepto , así que olvidado.

En un termino más egoísta mi tormento es mi personalidad y mi sentido, trato de buscar respuesta a mi comportamiento y mis decisiones y a mi empeño de no vivir tan liviano y esta madrugada mas dormido que despierto recordé algo:

De niño fui nómada.

Sí, como lo leen, no recuerdo haber tenido un domicilio fijo hasta los diez años; mi madre siempre viajaba a donde hubiese oportunidad de trabajo, tres años en la capital, un año en una provincia, dos años en otra, y así cuando llegamos al pueblo donde “me crié”, cambiamos de residencia calculo que como unas seis o siete veces, más por problemas económicos que por deseo.

Y como he leído de algunos especialistas que en la temprana niñez se forja nuestra personalidad, puede que de alguna manera esto haya influido en lo que soy hoy día.

El asunto es que pudimos establecernos; pero por más que en lo físico lo hayamos logrado, sigo siendo nómada de espíritu.

Estoy condenado a ser libre.

Y eso me gusta.

Cerveza para brindar por favor.

lunes 14 de septiembre de 2009

El gran Nico.


Nunca he sido de noches de desvelo, solo en aquellas parrandas sin fin que caracterizaron mi temprana juventud rebelde...y sin causa.

Los últimos quince días han sido de desvelos pero por un dulce motivo: nació mi hijo; y solicité vacaciones para vivir al máximo sus primeros dias de vida.

Mañana retorno al trabajo y regreso justo en los dias de reuniones para conquistar el mundo, llenas de números, estadisticas, tendencias y conversaciones esteriles que se extienden sin sentido.

Para ir un poco preparado estoy leyendo las noticias políticas y económicas de los últimos días y veo que no me he perdido de nada, todo sigue siendo lo mismo todo sigue siendo una "merde".

Bienvenido al mundo hijo, espero poder guiarte lo suficiente, aunque creo que por genética no me vas a dejar hacerlo, pero no te preocupes me sentiría satisfecho si quieres ser un rebelde...y sin causa.

martes 11 de agosto de 2009

Trabajo y más trabajo.


Acabo de darme cuenta que hace un mes que no escribo nada, me dá mucho pesar esta situación pero el trabajo está inundando mi vida.

Hace un tiempo escribí una entrada sobre el cambio de cuentas que se daba en mi trabajo y contaba lo que extrañaría Buenos Aires, ahora me han asignado cuentas muy grandes, lo que es muy bueno para una persona en ventas y de verdad que me siento muy satisfecho por la confianza depositada en mi, tengo aproximadamente un mes en este nuevo puesto y aún no me organizo.

Una vez que logre la estabilidad y la organización estaré aquí más tiempo.

A trabajar...

Adjunto una foto que tomé desde el piso 24 en un hotel de Sao Paulo, Brasil.

jueves 9 de julio de 2009

La canción, con Caetano Veloso pero también vale.

lunes 6 de julio de 2009

Una canción de Pablo Milanes.


Es dificil conseguir canciones de Pablo en algunos sitios, estuve escuchandolo el fin de semana y me quedé con esta letra. Buscaré para ver si la puedo compartir cantada por el maestro.

Comienzo y final de una verde mañana

(Pablo Milanés)

Déjame despertarte con un beso
en la verde mañana que te espera
déjame celebrar la primavera
en el hermoso largo de tu cuerpo.

Déjame recorrer ese universo
que conozco sin limites y fronteras
déjame descansar sobre tu pecho
que calienta mi piel como una hoguera.

Déjame repasar tus accidentes
detenerme a palpar cada medida
humedecer tus ojos y tus fuentes
y penetrar al fondo de tu vida.

Déjame demostrar que diez noviembres
purifican el alma y el deseo
que al abrazarte aún mi cuerpo tiemble
y relajado en paz me duerma luego.

Déjame al despertar tener la dicha
de hablar y compartir nuestros anhelos
y en la mañana verde que termina
volver a repetir que te quiero.